lunes, 13 de febrero de 2012

UN DÍA NUBLADO NO SIEMPRE SIGNIFICA LLUVIA

Muchas veces al mirar el cielo lleno de nubes grises me he imaginado que a continuación viene una gran lluvia, pero voluntariamente ignoré que hay alguien que controla a las nubes y les da órdenes, ellas obedientemente hacen lo que él les dice.

La biblia dice:

He aquí, Dios es grande, y nosotros no le conocemos,

Ni se puede seguir la huella de sus años.

El atrae las gotas de las aguas,

Al transformarse el vapor en lluvia,

La cual destilan las nubes,

Goteando en abundancia sobre los hombres.

Job 36:26 – 28


Se puede apreciar algunas verdades de este pasaje bíblico, por ejemplo que la grandeza de Dios es inimaginable, porque supera nuestras expectativas, tampoco podemos conocer los años de su existencia, porque el existe desde siempre y hasta siempre, es lo que nosotros llamaríamos como ilimitado. Se puede ver también que Dios es quien ha creado el ciclo vital del agua, esta sube de la tierra como vapor, el vapor forma las nubes y cuando estas están llenas dejan caer nuevamente el agua a la tierra.


Asimismo por sus designios se revuelven las nubes en derredor,

Para hacer sobre la faz del mundo,

En la tierra, lo que él les mande.

Job 37:12

En este pasaje podemos conocer que es por los designios de Dios que las nubes se mueven en el cielo y que ellas hacen lo que él les ordene. Esto era lo que yo había pasado por alto cuando veía el cielo nublado, y cierto día luego de haberse nublado completamente, las nubes se disiparon y dieron paso a los rayos del sol.

En ese momento al ver el cielo radiante, me di cuenta que aunque en nuestra vida, parezca que se cierran las oportunidades, que sin duda te vas a meter en un gran problema, el final lo determina Dios. El puede hacer que en efecto suceda lo que tanto temes para formar tu carácter, o a su vez puede darte una salida radiante.

Así que sin importar lo que venga a tu alrededor, recuerda que una nube no siempre significa tormenta y alábale a Dios porque que te brinda la oportunidad de confiar en él.